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Prestamo Personal Asnef

Son las siglas de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras de Crédito. O lo que es lo mismo: la lista de morosos más importante de España. Registra información sobre los impagos de sus socios, desde entidades bancarias y financieras hasta compañías de gas, teléfono, electricidad o seguros.

Por supuesto, no es la única que existe. Junto a ella están el RAI (Registro de Aceptaciones Impagadas) y la CIRBE (Central de Información de Riesgos), esta última perteneciente al Banco de España.

Los tres representan una fuente de información muy valiosa que la gran mayoría de las entidades financieras consultan antes de aprobar un préstamo o crédito. Y es que en estas listas de morosos están aquellas personas que tienen deudas con una empresa o un banco.

En el momento en que una empresa miembro de ASNEF incluye los datos de una persona en este fichero por impago, los bancos cierran todas sus puertas. Es su estrategia para minimizar las posibilidades de impago de los préstamos.

Para excluir sus datos de una lista de morosos, tiene tres opciones:

Oponerse a su publicación con razones genuinas. Lo cual puedes hacer si puedes demostrar que la deuda se generó, por ejemplo, porque siguieron cobrando un servicio cuando ya habías cancelado tu suscripción.

Pagar la deuda .

Póngase en contacto con una empresa especializada que le ayude a salir de sus deudas. Un gestor especializado estudiará personalmente su caso y le ayudará a elegir la mejor opción para salir de la lista. Antes de elegir esta opción, conviene revisar las condiciones del servicio.

Hay otras empresas financieras donde puedes solicitar un préstamo o un microcrédito mientras estás en ASNEF. Por supuesto, hay ciertos requisitos que deben cumplirse.

Condiciones del préstamo

Teniendo en cuenta que si una persona está en entidades financieras de crédito es porque tiene un historial que le indica negativamente a la hora de cumplir con sus obligaciones de pago, las empresas que acceden a concederle un préstamo le pondrán una serie de requisitos un tanto especiales:

Importes bajos: si en algún caso los importes son más elevados, incluirán algún tipo de garantía como propiedad, vehículo, aval bancario, etc.

Plazo de reembolso en un único plazo a corto plazo: si el importe es mayor de lo normal, se puede negociar el reembolso en plazos que no se prolonguen demasiado.

Intereses y cláusulas: no tienen por qué ser especialmente elevados ni implicar comisiones más altas de lo habitual.

Documentación necesaria

De acuerdo con la información anterior y en la mayoría de los casos, las empresas necesitarán ciertos documentos para confirmar la información proporcionada por el cliente:

  • Documento de identificación (DNI o NIE). Con esto, la empresa verificará su identidad, edad y país de residencia.
  • Documento que acredite su residencia legal en España.
  • Su última nómina o algún documento que demuestre que tiene ingresos recurrentes (por ejemplo, una pensión o un seguro de desempleo).
  • Documentación que demuestre el motivo, el importe y la identidad del acreedor.

¿Qué pasa si no pagas el préstamo?

Cuando llegue el momento de devolver el préstamo, se pueden utilizar varios canales:

Pago con tarjeta. Esto funciona de la misma manera que la compra en línea. A través de la tarjeta, puedes cargar el importe del préstamo o conectarte a la página web del prestamista e introducir los números de éste para pagar el importe.

Transferencia bancaria. A través de la transferencia, puede enviar dinero desde su cuenta a la cuenta del prestamista. También puede hacer un depósito en efectivo en una sucursal bancaria.

Sin embargo, si no devuelve el préstamo con el prestamista financiero, éste puede empezar a cobrarle intereses mientras dure el impago, como si no estuviera en una lista de morosos. Del mismo modo, tendrá que pagar una tasa por reclamar posiciones deudoras. Después, si la deuda aún no ha sido pagada, la institución intentará negociar para obtener el reembolso por su parte. Si tras la negociación, el cliente sigue sin pagar la cantidad adeudada, el acreedor puede reclamarla judicialmente.

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